martes, 26 de noviembre de 2019

SEMINARIO PONTIFICIO MENOR EN LA POBLACION DE LA VICTORIA.

ANDATE A TU POBLACION DE MIERDA ROTO CONCHETUMADRE, parece un insulto, sin embargo también es un reconocimiento, aunque tácito, a la existencia de Poblaciones, donde viven pobres que lo pasan mal y que él llama rotos. Pero no conoce la historia de las poblaciones.

Me permito un pausa en el tema, para  recordar, cuando tenía 6 años y de la mano de mi padre en la población Villa Sur, fuimos testigos a 50 mts. de distancia de la formación de la Población La Victoria. Recuerdo nítidamente que mi padre conversó con algunos de ellos, les convidábamos agua, nosotros ya teníamos agua potable. La Población Victoria, la misma donde vivió mi amigo y nuestro compañero de curso Juan Carlos Pizarro Villarroel y el Padre Jarlan, también amigo y que fuera asesinado por Carabineros de Chile en una manifestación contra el dictador Pinochet el año 1984. La misma Población La Victoria, que visitamos como curso del SPM, como tarea ó trabajo en terreno dentro de nuestro ramo  “Doctrina Social de la Iglesia”, para familiarizarse tal vez con las carencias y el olor a pobreza, la misma de deberíamos impedir en el futuro. Ojalá alguien se acuerde de esa ocasión.

Pero vamos a la historia de las poblaciones. En los años 60 había diversas tomas en Las Condes, como Patria Nueva, Ho Chi Min o El Esfuerzo  y  cuando la UP triunfó en 1970, se comenzó a trabajar en una solución para ellas y en un intento por terminar con la segregación social urbana se construyeron 27 edificios con departamentos de 2 ó 3 dormitorios, de entre 50 y 80 metros cuadrados, para personas de bajos recursos en una comuna de clase alta como Las Condes. Se alcanzó a entregar más de mil departamentos, a pesar de la oposición de algunos vecinos del sector. Así nació la Villa Compañero Ministro Carlos Cortes en honor a quien fue Ministro de la Vivienda de Salvador Allende y artífice de este proyecto.

Tras el golpe de Estado de 1973, rebautizada como Villa San Luis fue desalojada por el Ejército. Cerca de 5 mil personas fueron trasladadas a la periferia de la ciudad en camiones de basura, mientras sus viviendas eran entregadas a personal del Ejército en una silenciada violación a los derechos humanos que nunca ha sido investigada por los tribunales de justicia. Las familias fueron desalojadas de sus hogares por la fuerza de las armas, y desplazados a poblaciones marginales, en Independencia, Renca o Pedro Aguirre Cerda y hasta hoy no ha habido ni reconocimiento ni reparación.

Movilizaron a tantas poblaciones, limpiaron a tres comunas: Santiago, Providencia y Las Condes. Sacaron a todos los pobres de esas comunas e inventaron otras para instalarlos. Los herederos de esta política de erradicación son las inmobiliarias, las que reproducen este modelo de segregación social y lo hacen un negocio. Miguel Kast, promotor de estas políticas, hablaba de homologación de áreas, que no era mas que generar zonas de ricos y de pobres.

Tras el retorno de la democracia, el Ministerio de Bienes Nacionales destinó la población al Ejército, para fines habitacionales de la institución y prohibiendo explícitamente otros usos. Sin embargo, el decreto correspondiente no se respetó y el Ejército vendió los terrenos e inmuebles el año 1996, a Inmobiliaria Parque San Luis S.A., en una operación donde recibió 98 millones de dólares y se abrió así el camino que condujo a la demolición de 23 de los 27 bloques de departamentos de la población.

Sobre las viviendas sociales construidas por el Estado de Chile, se erigió Nueva Las Condes, hoy uno de los principales centros de negocios del país. Entre los compradores, que han demolido casi toda la población para construir edificios corporativos  figuran personas como Alberto Kassis, ex presidente de la Fundación Pinochet, además de las familias Cueto, Sarquis y Zalaquett.

Entonces ;

¿¿Como se formaron las poblaciones como Bajos de Mena, en Puente Alto, Parinacota-Lo Marcoleta, en Quilicura, Lo Castillo en La Granja y la Pintana ?? La mayoría eran pobladores de campamentos del barrio alto y Santiago, Vitacura, Las Condes, Providencia, lo cual les facilitaba el acceso a fuentes de trabajo, que luego perdieron por distancias, costo de traslado y falta de transporte público, que recibieron viviendas pequeñas, sin desarrollo urbano y así se fueron formando comunas periféricas con escasos recursos públicos, como la Pintana.

¿¿Roto de población??

Sí, lo soy y con orgullo.

No tengo que mirar a nadie hacia arriba, sin perjuicio que me permito mirar hacia abajo a quienes puedan abusar de su elevado status y también a otros que abusan de su mala memoria y se averguenzan de sus raíces.

viernes, 15 de noviembre de 2019

LA CONSTITUCION


MI OPINIÓN
Los chilenos estamos viviendo momentos importantes  y  difíciles. Hago un llamado a mis compatriotas, a estar alertas, ni tan esperanzados ni menos confiados. Se ha aprobado una nueva Constitución y debemos considerarlo un triunfo, gracias a este estallido social, impulsado  por jóvenes, adultos y familias que, cansados de tanto abuso, de tanta desigualdad salieron a las calles de todo el país exigiendo un gran cambio.
Sin embargo, las mentiras han continuado de nuevo.  Ya se escucha a los voceros de gobierno dándole todo el crédito de la nueva Constitución al Sr. Piñera, para hacerlo aparecer en nuestra  historia como el artífice de ésta , en consecuencia que cobardemente prefirió masacrar a su pueblo antes de tomar alguna medida en el sentido de las demandas de este  y que  prefirió  privilegiar  sus intereses económicos y los de sus secuaces.
¿Podemos estar  contentos ?
Claro que sí. Se ha conseguido un acuerdo para construir una nueva Carta Magna  y se podría desbaratar entonces la Constitución  de Piñochet,  pero cuidado, como lo digo siempre  y también ha ocurrido  muchas veces; “Cuando se pacta con la derecha es la derecha la que gana”
Deberemos estar muy atentos para modificar el Capítulo XV, ya que con dos tercios una minoría siempre se va a imponer a una mayoría y ha sido justamente ese ”truco” con que principalmente se han cometido grandes abusos a nuestra población.   Insto a mis compatriotas, a interesarse en este tema, a conversar en sus colegios, trabajos y familias.  Dejemos la ignorancia y la desidia por la política, no por los políticos ya que está comprobado que estos no han hecho la pega que le encargamos. Debemos todos ir a votar, sea el voto obligatorio ó voluntario. Tenemos obligaciones primero, después derechos.
Por otra parte, debemos tener claro, que esto tomará algún tiempo, pero mientras tanto, no cesemos en las protestas  por  conseguir las respuestas  que necesitamos, como pensiones, sueldos dignos, salud , medicamentos, educación, deudas Cae y Tag, impuestos a privilegiados.
No podemos tirar por la borda a nuestros muertos, nuestra víctimas, nuestros anhelos de mayor dignidad, no hemos conseguido nada aún, vean la Tele que está diciendo hoy; “Chile ha vuelto a la normalidad, se normaliza el valor del dólar dice el ministro, paneles de políticos que hablan como héroes de  Asamblea ó Convención, el ministro dice que no hay plata y que debe ser responsable   y  los únicos que hablan de demandas justas son los pobladores entrevistados que ven que nada ha cambiado y no saben si ocurrirá.” 
NO DE DEBEMOS AFLOJAR AHORA, A NO CLAUDICAR

martes, 12 de noviembre de 2019

Chomalí y los saqueadores


Fernando Chomalí: “Los saqueadores sienten que no le deben nada a Chile” 3/11/2019        ( El MERCURIO )
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“Será en la familia, en los centros educativos y en el trabajo donde se cuajará el futuro del país. Todo lo demás debe girar en torno a estos tres polos esenciales de lo propiamente humano. Solo así terminaremos con nuestros saqueadores”, afirma Fernando Chomalí, arzobispo de Concepción, en el centro sur de Chile, en una reflexión publicada hoy en el diario “El Mercurio”.
Marchas autoconvocadas
Con el título de “Nuestros saqueadores”, Chomalí se refiere a quienes produjeron los incendios, saqueos y robos durante los primeros días de la explosión social en Chile, hace dos semanas. A las masivas marchas callejeras autoconvocadas en todas las regiones del país, se sumaron grupos organizados que provocaron destrozos en la red de Metro, en Santiago; incendios en supermercados, comercios y bancos seleccionados; daños en el mobiliario urbano en varias ciudades; y enfrentamientos con militares y policías.
Hasta ahora se reportan 23 muertos, algunos de ellos por acción de militares; 25 denuncias por maltrato o vejaciones de policías; más de 2 mil detenidos; casi 200 heridos, 24 de ellos con graves daños en los ojos provocados por acción de la policía.
Las manifestaciones callejeras han continuado, incluso después que el presidente Sebastián Piñera ofreció una Agenda Social y cambió a 8 de sus ministros. El viernes 18, tuvo lugar la más multitudinaria concentración en Santiago con más de 1,2 millones de personas que, con las que se reunían a la misma hora en muchas ciudades del país, llevan esa cifra a más de 3 millones de manifestantes. Desde ese día, las marchas diarias se han mantenido, incluso ayer, día de difuntos, cuando mujeres de luto por los muertos en estas manifestaciones llegaron hasta el Palacio de La Moneda.
Son parte de nuestra sociedad
El arzobispo Chomalí señala que “quienes saquearon los supermercados en estos días son parte de nuestra sociedad: estudiaron en las escuelas y colegios y, algunos de ellos —muy endeudados—, en las universidades que las políticas públicas generaron. Lo más probable es que sus abuelos (en muchos casos, pilares de sus familias) estén esperando hace años una cirujía y muchos murieron en el intertanto”.
Continúa diciendo que ellos “sienten que no le deben nada a Chile, salvo penurias y humillaciones. Los dejamos solos por años. Eso nos debiese avergonzar”, y describe cómo, esta sociedad centrada en el dinero y en el consumo, ha dañado a la familia exponiendo a los jóvenes al narcotráfico y a los delitos.
“A los niños y a los jóvenes les hemos saqueado sus sueños, afirma el arzobispo. ¿Qué habrán pensado cuando vieron un desfile de “personas importantes”, que estaban para velar por el bien común, cuidar a los chilenos, proteger las fronteras, administrar justicia, hablar de Dios, producir trabajo, legislar en favor de la comunidad, generar cultura, en los tribunales?”, refiriéndose a los diversos acusados por fraudes, abusos y otros delitos.
No seamos hipócritas
En una sociedad con enorme desigualdad social, “la ostentación, en medio de tanta inequidad, que se ve en algunas partes, es ofensiva e hiriente, parte el alma de la sociedad y se enquista en muchos como odio, rabia e impotencia”, asegura Chomalí.
“No seamos hipócritas, acusa, nosotros engendramos a los saqueadores, son de los nuestros, y tomará mucho tiempo revertir la situación. Asumir nuestra propia culpa en el ámbito que nos corresponda, pedir perdón y reparar el mal causado es lo primero, así como volver a hablar de virtud, de austeridad y de sencillez”.
Concluye: “No nos engañemos, no será el Ministerio Público, las policías ni los militares los que van a terminar con los saqueos. Será un corazón inteligente y generoso de quienes tienen responsabilidades en la promoción de políticas públicas que logren más vida familiar para que los padres puedan educar a sus hijos, y mejores políticas educacionales para que los profesores puedan enseñar. Para ello, darles el sitial que corresponde a la familia y a los profesores es fundamental”.
“Por otro lado, urge generar trabajos adecuados y justamente remunerados. Allí, a los empresarios, grandes y chicos, les cabe una gran responsabilidad. Será en la familia, en los centros educativos y en el trabajo donde se cuajará el futuro del país. Todo lo demás debe girar en torno a estos tres polos esenciales de lo propiamente humano. Solo así terminaremos con nuestros saqueadores”, concluye el arzobispo de Concepción en su reflexión publicada en el diario de mayor circulación nacional.

EL " TSCHENTRO TSCHOCHIAL"


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El “tschentro tschochial”
por Carlos Parker 5 julio, 2013
Para ser rigurosos, vale la pena considerar una segunda hipótesis plausible. Aquella que está plasmada en el famoso vals peruano “Valparaíso” del inolvidable Lucho Barrios, en cuya letra se lee y se canta: “La plaza de Victoria, es un centro social…”. ¿Será a ese espacio a lo que se refieren los ideólogos y marketeros de la derecha?
En cualquier país del mundo menos propenso a los eufemismos, a las verdades a medias y a las mentiras descaradas con publicidad, a la derecha política se le conoce como derecha a secas. Y a la extrema derecha se le menciona por su nombre, derecha facha, sin anestesia ni medias tintas.
Y todavía más, quienes se reconocen como de derecha o de extrema derecha, usualmente lo admiten sin problemas y hasta se ufanan de aquello, como ocurre con la derecha francesa, española o griega. Pues ellos mismos y sus detractores admiten sin reservas que en democracia y libertad, cada quien es dueño de tener las ideas que desee, y que siendo aquello legítimo, definirse de derechas no debiera ser motivo de vergüenza ni ocultamientos.
Evidentemente ese no es el caso de Chile. Donde como se sabe, hay quienes prefieren llamar “pronunciamientos” a los golpes militares, “gobiernos autoritarios” a las dictaduras, “apremios ilegítimos” a las torturas y “situación de calle” a la indigencia. Entre otras muchas formas de escabullir el bulto y maquillar las realidades para tratar de hacerlas menos crueles y digeribles.
Y en materia de eufemismos e incongruencias, ya se sabe que la derecha chilena es capaz de dar cancha, tiro y lado a cualquiera. Prueba de lo cual es que los partidos depositarios del legado del pinochetismo se hagan llamar, el primero, “Unión Demócrata Independiente”, a pesar de no ser (juzgada por su actuaciones concretas) ni una entidad genuinamente demócrata ni mucho menos independiente, y que el segundo se denomine nada menos que “Renovación Nacional”, a contrapelo de estar liderado por un personaje salido de tiempos pretéritos, el que bien pudiera ser calificado como la encarnación misma del más rancio y conspicuo conservadurismo, enemigo declarado de cualquier reforma o renovación posible de cualquier especie y en cualquier ámbito.
Es un hecho que en Chile se pueden contar con los dedos de la mano los personajes que admiten ser derechistas y todavía menos los que se auto definen como ultraderechistas. Todos los demás, incluso los más recalcitrantes y obvios, como son los casos de  Carlos Larraín, Pablo Longueira o el propio Hermógenes Pérez de Arce, solo por citar casos emblemáticos, prefieren nombrarse a sí mismos como de “centro derecha”.
La derecha chilena, esa que presume de centrista, se la pasa tratando de ocultar su condición ideológica y sobre todo, intentando escamotear su compromiso con la dictadura y su calidad de defensora de los intereses creados, los que omo poderes fácticos, modelan con escasos contrapesos nuestro sistema político y económico a su entera voluntad y capricho.
La derecha chilena se resiste hoy, como la viene haciendo históricamente, a cualquier reforma que pueda amagar sus intereses y su poder e influencia política y social. Y no ha trepidado en combatir cualquier desafío a su posición hegemónica hasta con la fuerza de las armas, aunque con mano  ajena.
La derecha vive intentando presentar su propio y mezquino interés como el interés general, y todavía peor, tratando de relacionarlo con el interés de los más vulnerables y desvalidos. Por eso es que cuando se propone elevar los impuestos, para que paguen más los que más ganan, gime, patalea y clama al cielo, anunciándonos que los perjudicados serán los más pobres; por eso también es que cuando se proponen aumentos al salario mínimo vuelve a decirnos que los perjudicados serán los trabajadores que se expondrán a perder sus empleos. Y por eso también es que cuando se anuncian cambios constitucionales, reacciona histéricamente temiendo, con razón, que los privilegios que tramó para sí misma en el pasado serán de una buena vez removidos.
La derecha chilena, esa que ni se arruga para llamarse a sí misma “UDI popular” cuando cualquiera sabe qué intereses defiende y promueve, ha tratado de vendernos en distintos momentos variados artilugios y pomadas comunicacionales.
Todavía está fresca en nuestra memoria la oportunidad en que la derecha, incluida la más cavernaria y recalcitrante, trató de vestirse con los ropajes del cambio. Y más recientemente y en el colmo de la desfachatez, hemos presenciado cómo algunos de sus personeros más conspicuos hasta tienen la audacia de referirse a sí mismos, como “derecha democrática y progresista”.
La última y rebuscada versión del pensamiento derechista con fines de manipulación electoral, a decir y pronunciar de su flamante candidato presidencial, consiste en la noción de “centro social” (Tschentro tschocial dixit Pablo Longueira). Neologismo sobre cuyos contenidos y ribetes la comunidad científica internacional de las ciencias sociales y conexas,  no ha logrado llegar a un consenso mínimo respecto a su más fiel significado.
Se ignora, en efecto, si aquello representa una nueva categoría sociológica, sicológica-social, socio-económica, socio-política o que cosa específicamente. Pues hasta justo antes que se nos propusiera una nueva lectura, el concepto de marras se asimilaba a la noción de centro comunitario al que concurren los ciudadanos con fines recreacionales o de otra especie semejante.
Aunque para ser rigurosos, vale la pena considerar una segunda hipótesis plausible. Aquella que está plasmada en el famoso vals peruano “Valparaíso” del inolvidable Lucho Barrios, en cuya letra se lee y se canta: “La plaza de Victoria, es un centro social…”.
¿Será a ese espacio a lo que se refieren los ideólogos y marketeros de la derecha?
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lunes, 11 de noviembre de 2019

ANDRES Chadwick


Chadwick: Sus días fuera de La Moneda
Autor: María José Ahumada latercera.com
DOM 10 NOV 2019 |  12:01   

En constante comunicación con el Presidente, la voz del ex ministro sigue siendo clave en Palacio, aunque por ahora su principal objetivo es preparar su defensa ante la acusación. Un equipo de abogados lo ayuda en la tarea.

El murmullo de los manifestantes que circulan por la Alameda se oye claramente en La Moneda desde hace varias semanas y se ha vuelto, de alguna forma, un sonido familiar. Con ese eco de fondo, quienes trabajan cerca del Presidente Sebastián Piñera también se han habituado a escucharle una frase: “Voy a llamar a Andrés”. A 13 días del cambio de gabinete, el Mandatario continúa hablando con quien fuera su ministro del Interior por casi tres años -en sus dos gobiernos- y que aún permanece como su principal asesor. De eso no caben dudas en el gobierno.
Ambos, de hecho, se reunieron esta semana fuera de Palacio, cenaron y analizaron la compleja situación del país. Piñera -dicen fuentes del gobierno- sigue y seguirá confiando en la visión de su más cercano consejero, pese a su salida de La Moneda y a ser uno de los principales blancos de la oposición.
El final de la era Chadwick quedó sellado el viernes 25 de octubre, tras la denominada “marcha más grande de Chile”, que congregó a 1,2 millones de personas en Plaza Italia. El entonces jefe de gabinete conversó en privado con el Mandatario para confirmarle que su salida del gobierno era inminente.
No era la primera vez que lo hablaban.
Antes de la crisis social, que estalló el viernes 18 de octubre, Chadwick le había manifestado al Mandatario que estaba dispuesto a dar un paso al costado. Su imagen estaba dañada tras el caso Catrillanca y había liderado sin éxito un paquete de reformas institucionales anunciadas por el Presidente en su cuenta pública del 1 de junio. Cuando Chadwick sopesó la magnitud de la crisis entendió que no había vuelta atrás y que se requería un cambio significativo en el gabinete.
“Si he fallado pido disculpas, porque lo único que he querido es servir a mi país”, dijo Chadwick el lunes 28 de octubre, cuando dejó su cargo.
Desde ese momento, el ex jefe de gabinete ha permanecido buena parte del tiempo en su residencia en Vitacura. Ahí, junto a su familia y amigos más cercanos, ha monitoreado el difícil momento del país. Lo hizo el mismo lunes 28 cuando, sin invitación alguna, comenzaron a llegar diferentes figuras de Chile Vamos, como los parlamentarios UDI Patricio Melero y Juan Antonio Coloma, la ministra de Educación, Marcela Cubillos, y el senador RN Andrés Allamand. “Estoy tranquilo” -les dijo Chadwick ese día-. Pero a la vez muy preocupado por lo que pasa en el país”.
Dos días después, el miércoles 30, diputados de la oposición ingresaron una acusación constitucional que lo acusa de no tomar medidas para detener las violaciones a los derechos humanos mientras el estado de emergencia se mantuvo en vigencia. Su defensa la asumió el abogado Luis Hermosilla, amigo suyo desde hace 46 años. Desde entonces, ambos hablan y se reúnen casi todos los días.
Quienes conocen a Chadwick aseguran que hoy su principal objetivo es enfrentar la acusación -que él ha calificado, en privado, como “injusta”- y demostrar que nunca ha pasado a llevar la Constitución ni menos ha permitido que se transgredan los derechos humanos. Con este objetivo en la mira, ha estado reuniendo toda la documentación sobre su labor en Interior. En esa tarea lo ha estado ayudando su exjefa de gabinete y principal asesora, María José Gómez. Además, Hermosilla ha dispuesto un equipo de 10 abogados de su oficina a preparar la defensa.
Una voz influyente
Chadwick, dicen sus cercanos, ha seguido de cerca todos los acontecimientos que se han generado en medio de la crisis, ya sea por los medios de comunicación o a través de los llamados telefónicos que recibe desde La Moneda. Además del Presidente, otros ministros y subsecretarios se han comunicado con él.
Desde que Chadwick llegó a Interior en noviembre de 2012, el subsecretario de esa cartera, Rodrigo Ubilla, comenzó a formar una profunda amistad con el exministro. Aunque no se conocían, aprendieron a trabajar en conjunto, compartir equipos y generaron un lazo de confianza que los une hasta hoy. Ambos se comunican casi a diario.
Quien también se ha comunicado con Chadwick ha sido el nuevo ministro del Interior, Gonzalo Blumel, quien busca mantener el diseño de trabajo que había en Interior y por ello casi todo el equipo de Chadwick continuará en la cartera. Una de ellas será la periodista María José Gómez, quien si bien no seguirá siendo la jefa de gabinete del titular de Interior -labor que pasó a manos del abogado Pablo Prieto-, mantendrá un rol en el gobierno. Por estos días, está a cargo de realizar el informe que le será entregado al equipo del Alto Comisionado de Derechos Humanos que llegó al país la semana pasada para fiscalizar a las autoridades ante la crisis.
Emblema de la UDI
“Espero, Presidente, que Andrés Chadwick no sea una víctima sacrificial de la crisis que pasa el país. Está claro que la izquierda busca responsabilizar a alguien”. Frente a todos los parlamentarios de Chile Vamos que llegaron a La Moneda el viernes 8 para reunirse con el Mandatario, el diputado de la UDI Patricio Melero pidió que se defendiera la labor del exministro.
“Por supuesto, estamos preocupados por su situación. Nunca lo vamos a dejar solo”, respondió Piñera.
Fundador de la UDI y una de las figuras más cercanas a Jaime Guzmán, en el gremialismo están preocupados de la acusación al exministro y varios de sus parlamentarios realizan gestiones para que el libelo no prospere en la Cámara de Diputados. Por estos días, varios exdirigentes, diputados y senadores de la UDI se han comunicado con Chadwick para entregarle su apoyo. Una ocasión especial para hacerlo fue el sábado 2 y domingo 3, cuando varios militantes históricos llegaron hasta el funeral de Felipe Novoa, hijo del exsenador y expresidente de la UDI Jovino Novoa.
Sin embargo, en el gremialismo no son pocos los que ven con pesimismo el futuro de la acusación constitucional. Chadwick -señalan en la UDI- se ha convertido en un símbolo de la crisis, por lo que creen que la DC y otros parlamentarios opositores votarán en contra del exjefe de gabinete.
En el gremialismo, de todas maneras, aseguran que no permitirán que la figura de Chadwick sea opacada y buscarán todas las instancias para que el exministro siga siendo un referente para la política del país.
“Andrés Chadwick no solamente es muy querido en la UDI, él es uno de los fundadores y siempre ha estado cada vez que lo necesitamos. Siempre será y tendrá mucha influencia en el partido”, señala la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe.
Diputado desde 1990 hasta 1998 por el entonces distrito 33, de la Región de O’Higgins, luego fue senador por la misma zona hasta 2012, cuando llegó a Interior en el primer mandato de Piñera. “Siempre tendrá un papel en la política chilena, pero ya no como parlamentario. Quienes lo conocemos, sabemos que será así”, dice un amigo de Chadwick.
Chadwick sabe que se avecinan días complejos. El próximo jueves 14 se cumple el primer aniversario del homicidio de Camilo Catrillanca, y el martes 26 de noviembre deberá estar disponible para declarar como testigo en el juicio oral que comienza en esa fecha. Por ello, deberá viajar a Angol, ahora como el ciudadano Andrés Chadwick, hoy fuera de La Moneda, pero no tan lejos del poder.

sábado, 2 de noviembre de 2019

CARTA DEL CURA PIZARRO AL MERCURIO 27 OCTUBRE

Ir a la causa 

Señor Director:
No se ha escuchado realmente al pueblo soberano. Se necesita una asamblea constituyente democrática surgida del pueblo soberano: no más élite. Nueva Constitución. Se trata de
cambio de Constitución y no de reformas
Existe todavía, a pesar de cambios cosméticos de la clase política, un armatoste de la ilegítima Constitución dictatorial, negociada esta por la clase política con la dictadura.

Fue traición al pueblo, que en movilizaciones y protestas sacrificó vidas por la democracia.  Esta institucionalidad ilegítima beneficia a un 1% de poderosos y clase política, que manda y
somete al pueblo soberano. Hay que terminar con la economía neoliberal: capitalismo salvaje, que es la negación de la esencia misma de la democracia. No más proposiciones económicas, insulto para el pueblo
Todos los gobiernos, desde Aylwin hasta Piñera hoy, no han hecho otra cosa que mantener la no democracia real. Se ha gobernado de acuerdo a la negociación con la dictadura: No “en la
medida de lo posible”, sino en la medida de la negociación con la dictadura. Ante esta
dictadura de facto, creo que debe haber elecciones libres de Presidente y de parlamentarios.

Ya han pasado más de 40 años del golpe cívico-militar y los políticos con los grandes empresarios unidos al imperialismo no han hecho los cambios profundos radicales. Chile no es una democracia.

Deben irse o renunciar los políticos actuales y abrir el campo a las nuevas mayorías provenientes de las organizaciones del soberano. Soberano que, no habiendo cambios, se movilizó haciendo el estallido social que fue pronosticado hace mucho tiempo.

Recordemos: “Si no hay cambio, querámoslo o no, vendrá el estallido social”. Todo esto lo digo porque el señor Piñera no ha entendido, o no ha querido entender, la demanda radical y profunda del pueblo soberano. Esto tampoco lo ha entendido la clase política. Por el contrario, se sigue faltando gravemente a los derechos humanos de la mayoría de los chilenos, marginándolos de la comunión y participación de la construcción de la patria común.

 “Solo la verdad nos hará libres”.

                                       Pbro. Eugenio Pizarro Poblete+