sábado, 14 de diciembre de 2019

PPP : PRONTUARIO PRESIDENTE PIÑERA

Caso Penta

El año 2009, mientras ejercía como gerente de administración y finanzas de Bancard –controladora de Bancorp–, Santiago Valdés era también el administrador electoral de la campaña de Piñera. Estaba encargado de la caja y veía los flujos de dinero de la apuesta presidencial del entonces dueño de Blanco y Negro y CHV. Uno de esos contratos era por 50 millones de pesos, cuando Piñera era candidato presidencial.

Caso SQM

El jefe de finanzas de SQM, Gerardo Illanes, se refirió a las cinco facturas por $ 22 millones ($ 110 millones en total) que la empresa de Sebastián Piñera, Bancorp emitió a SQM, asegurando que “esos servicios no existieron”. Esta versión coincide con la rectificación presentada por SQM ante el SII, donde ya había reconocido que Bancorp jamás les había prestado servicios pese a recibir el dinero. Esto contradice a la firma ligada al ex Mandatario, que señaló que los servicios y asesorías si se habían realizado.

Caso Cascadas

Patricio Phillips, director de las empresas Cascadas, declaró a la Comisión Investigadora que el ex presidente Sebastián Piñera tuvo una vinculación directa con el caso Cascadas.

Phillips expuso una serie de antecedentes que a su juicio, dan cuenta de las negociaciones que el ex presidente Piñera encabezó con el fin de conseguir la fusión de las empresas Cascadas, como una manera de mejorar su posición en el negocio.

Según Phillips, Piñera habría pedido a Julio Ponce Lerou una compensación de 70 millones de dólares, a través de la corredora Moneda Asset y otros intermediarios para terminar el conflicto por Cascadas.  Frente a la negativa por parte del controlador de Soquimich, Piñera habría mandatado al abogado Darío Calderón, que actuaba como negociador frente a Julio Ponce, en orden a conseguir la fusión de las Cascadas.

Caso Chispas

El Caso Chispas, también llamado «el negocio del siglo», fue un escándalo bursátil y político ocurrido en Chile en 1997. Se originó por la compra de acciones de la empresa Endesa España a la compañía chilena Enersis, lo que tuvo un amplio impacto político al alcanzar al entonces candidato presidencial Sebastián Piñera y cuestionar las privatizaciones de empresas públicas a fines de la «era Pinochet». Posteriormente, en 2004, la justicia condenó a los implicados con el pago de USD $75 millones en multas, siendo sus ganancias totales de más de 400 millones

Banco de Talca

El 28 de agosto de 1982 está marcado en el calendario personal de Sebastián Piñera como el peor día de su vida. Uno que ha querido olvidar y dejar enterrado en el pasado, pero que no lo ha abandonado en sus pesadillas.

Ese día, el entonces ministro Luis Correa Bulo lo declaró reo y ordenó su arresto por fraude en contra del Banco de Talca e infracciones a la Ley General de Bancos.

En el mismo dictamen amplió los cargos contra Miguel Calaf y Alberto Danioni, a esa fecha socios de Piñera y controladores del Banco de Talca, quienes ya se encontraban recluidos en el Anexo Cárcel Capuchinos.

Piñera salvó de ser detenido porque, advertido de la decisión judicial, optó por huir del largo brazo de la justicia y se mantuvo oculto durante 24 días, tiempo que demoraron sus abogados en tramitar un recurso de amparo a su favor que le garantizó su libertad. Sólo entonces, volvió y se presentó a tribunales. De ello dio cuenta su esposa al responder los requerimientos de los detectives que concurrieron a su casa para arrestarlo

Colusión Lan Cargo

La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) resolvió multar a Sebastián Piñera Echeñique, director de LAN Airlines S.A, por haber infringido la prohibición de comprar acciones que la Ley del Mercado de Valores impone a las personas que cuentan con información privilegiada.

En consecuencia, la SVS resolvió multar a Piñera por UF 19.470 ($363 millones), por la operación mediante la cual adquirió, a través de la sociedad Santa Cecilia S.A., un total de 3 millones de acciones de LAN Airlines S.A., por un monto de $9.840 millones, el 24 de julio de 2006. Esto, dado que en su calidad de director, al momento en que realizó la compra, conocía en detalle los estados financieros de esa sociedad (al segundo trimestre de 2006), los cuales no eran de público conocimiento.

Triangulaciones en CHV

En 2009 cuando Sebastián Piñera era dueño de Chilevisión, se pagaron los bonos por desempeño a los altos ejecutivos. Ese mismo año el director ejecutivo del canal, Jaime de Aguirre, a través de su sociedad Inversiones La Música Limitada, emitió boletas a cuatro empresas por un total de $130 millones por dicho concepto. Hasta ahora se sabe que el bono de desempeño lo pagaron Soquimich –a través de tres boletas por $45 millones– y Aguas Andinas –por la vía de tres boletas por $30 millones–. A esas compañías se suman otras dos que completan los $130 millones. Una de ellas sería una empresa también regulada. Información recogida por El Mostrador indica que esta fórmula fue solicitada por Piñera y Bancard a las cuatro compañías.

Aportes ilegales del Grupo Said

Una rectificación tributaria realizada por el Grupo Said, (Banco BBVA, Embotelladora Andina, Parque Arauco, Isapre Cruz Blanca), reveló 100 millones de pesos entregados por servicios no prestados a sociedades de Piñera en período electoral, los que no cuentan con ningún tipo de respaldo contable.

A través de Inversiones Caburga, los Said Somavía destinaron $50 millones a dos sociedades del ex mandatario: Inmobiliaria El Boldo ($41,7 millones) e Inversiones Santa Cecilia ($8,2 millones). A través de Newport (que hoy opera como Inversiones Santa Virginia), los Said Handal cooperaron con una cifra idéntica, $50 millones, pero repartidos en tres sociedades: Bancard, Inmobiliaria El Boldo e Inversiones Santa Cecilia.

Forwards con Bancorp

Según el testimonio de Iván Rojas, ejecutivo del grupo Cruzat, el contrato forward firmado entre Bancorp –ligada a los negocios de Sebastián Piñera– y CB el 7 de diciembre del 2009, le fue encargado por Hugo Bravo, al igual que otros 101 documentos financieros que entregó a la Fiscalía a fines de febrero.

La firma de ese contrato corrió por parte de la hermana del “Choclo” Délano, Ana María, y de Santiago Valdés, hijo de uno de los mejores amigos del ex presidente, Fabio Valdés, director de Canal 13 y de empresas Penta.

Un dato no mencionado hasta ahora es que el 2009, mientras ejercía como gerente de administración y finanzas de Bancard –controladora de Bancorp–, Santiago Valdés era también el administrador electoral de la campaña de Piñera. Estaba encargado de la caja y veía los flujos de dinero de la apuesta presidencial del entonces dueño de Blanco y Negro y CHV. Incluso, un reportaje de Ciper mencionó que era conocido como el “ministro de Hacienda de la campaña”.

Milicogate

El gobierno de Sebastián Piñera realizó millonarios traspasos financieros entre Chile y el extranjero con los excedentes provenientes de la Ley Reservada del Cobre sin informar sus detalles al Congreso ni la ciudadanía (…) La operación comenzó el año 2010 bajo la dirección del ministro de Hacienda, Felipe Larraín y el titular de Defensa, Jaime Ravinet. “En una sesión secreta de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, se nos dijo que por un tema de liquidez era preferible traer los fondos a Chile desde Estados Unidos”, explicó el diputado Rincón. “Se temía que en caso de guerra hubiera un embargo de estos recursos”

Sociedades truchas en Panamá

Cecilia Morel, la señora de Sebastián Piñera, tiene sociedades constituidas en el paraíso fiscal de Panamá. En concreto, se trata de dos sociedades que datan de los años 80´s que aún se mantienen vigentes.

Autopréstamos para evadir impuestos

El ex Presidente Sebastián Piñera utilizó el mecanismo de las donaciones políticas, que puede generar beneficios tributarios, para aportar $2.075 millones a Renovación Nacional. Dicho dinero fue utilizado por el partido para pagar una deuda que mantenía con el mismo ex Mandatario. De alguna forma, fue como si Piñera hubiese sacado plata de un bolsillo para meterla en el otro.

Una vez en La Moneda, Piñera implementó la fórmula con que RN saldaría la deuda. En mayo de 2010, cerró la venta de Axxion, la sociedad a través de la cual tenía participación en Lan. El Grupo Bethia desembolsó US$ 1.500 millones y asumió los pasivos y compromisos de Axxion. Entre estos últimos se encontraba la donación de los $ 2.075 millones a Renovación Nacional. Los aportes se realizaron de manera pública a través del Servicio Electoral (Servel) entre julio y diciembre de 2010.

Coimas en LAN

Luego de jurar que jamás se había reunido con el condenado por corrupción ex ministro de Transportes de Argentina, Ricardo Jaime, esto en medio de las investigaciones por el pago de coimas en las operaciones de LAN, tras aparecer evidencia que demostraba lo contrario, a Piñera no le quedó otra alternativa que cambiar su versión y reconocer que SI se había reunido con él:

Aparecer como corrupto en Transparencia Internacional

En el “Informe Global de la Corrupción 2009: La corrupción y el sector privado”, elaborado por Transparencia Internacional (organismo dedicado a combatir la corrupción política), en la sección dedicada a Chile apareció Sebastián Piñera, por el caso del abuso de información privilegiada en la compra de acciones de LAN.

Hasta sus hijos hacían boletas falsas

Administradora Bancorp y Vox Populi son las sociedades relacionadas con el ex presidente Piñera que figuran en la denuncia de Impuestos Internos. A la primera se le cuestionan 15 facturas emitidas a SQM por una suma global de $318 millones. A la segunda, cinco facturas por $26 millones. Los representantes legales de ambas sociedades forman parte del círculo más cercano del ex presidente: sus hijos Magdalena y Sebastián Piñera Morel; el gerente general de su family office, Nicolás Noguera Correa; su gerente de inversiones y finanzas, Javier Cavagnaro Infante; su amigo y hombre de confianza, José Cox Donoso; los ejecutivos de Bancard, Eduardo Befferman Córdova y Cristóbal Silva Lombardi; y Catalina Lamarca Délano, sobrina de su amigo personal y controlador de Penta –hoy en prisión preventiva–, Carlos Alberto Délano.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

PIÑERA Y LOS PARAISOS FISCALES

 

La debilidad del Presidente: Familia Piñera Morel sacó fuera del país más de US$500 millones con destino a Paraísos Fiscales

Imagen relacionada

 clip_image003

6 diciembre, 2019  por Enrique Elgueta

Tras dejar su primer mandato presidencial, Sebastián Piñera Echenique reformuló su grupo empresarial y traspasó más de US$500 millones a sociedades de sus hijos en dos destinos claros: Islas Vírgenes Británicas (IVB) y Luxemburgo, ambos considerados paraísos tributarios según el Servicio de Impuestos Internos. A través de Bancard Inversiones Limitada, empresa que el actual Mandatario controla con el 66% de la propiedad, a inicios de 2015 comenzó a transferir recursos desde Chile a las compañías de sus hijos en el extranjero. Pero no lo hizo como lo establece la Ley, por lo que el Servicio de Impuestos Internos (SII) inició una fiscalización en su contra y detectó irregularidades en una operación de financiamiento a sus hijos y el no pago de impuestos por la misma durante dos años, impuestos que incluyó -durante su segundo mandato presidencial- una condonación de las multas por parte del Estado. El diputado DC, Gabriel Ascencio, anunció que iniciará un proceso de fiscalización y emplazó al Presidente y a sus hijos a informar en qué paraísos fiscales mantienen su millonaria fortuna.

Este años dos noticias han vuelto a poner de relieve la fortuna del Presidente de la República. En marzo de este año la revista Forbes informó que Sebastián Piñera subió 55 puesto entre las personas más ricas del mundo y durante esta semana - la séptima desde estalló la crisis social y política - se conoció que el family office de los hijos del Presidente, "Inversiones Odisea", presentó un considerable aumento en la participación accionaria de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC).

Estas informaciones se suman a lo revelado por El Desconcierto, que sostiene que a comienzos de 2015, los Piñera Morel comenzaron una silenciosa reformulación de su grupo empresarial y llegaron a traspasar más de US$500 millones (cerca del 20 % de su fortuna) a sociedades de sus hijos en dos destinos: Islas Vírgenes Británicas (IVB) y Luxemburgo, ambos considerados paraísos tributarios según el Servicio de Impuestos Internos.

por Enrique Elgueta

En concreto, Bancard Inversiones Limitada -empresa en la que Sebastián Piñera Echenique controla el 66% de la propiedad- comenzó a transferir recursos desde Chile a las compañías de sus hijos ubicadas en dichos paraísos tributarios. Pero -según describe El Desconcierto- no lo hizo como lo establece la Ley de Impuesto a la Renta (LIR), razón por la cual -en mayo de 2017- el Servicio de Impuestos Internos (SII) inició una fiscalización en su contra y detectó irregularidades en una operación de financiamiento a sus hijos y el no pago de impuestos por la misma durante dos años.

De acuerdo al medio electrónico, que accedió a información financiera que da cuenta de la contabilidad de los años 2015 y 2016 del Grupo Bancard -con efectos tributarios para los años 2016 y 2017-, la indagatoria del SII reveló que el traspaso de $68 mil millones que hizo Piñera Echenique en 2015 desde Bancard Inversiones Limitada a Bancard International Investment, controlada por sus hijos en las Islas Vírgenes Británicas, fue irregular.

El SII dio cuenta de que en esa transferencia de Piñera Echenique a sus hijos, no se pactaron tasas de retribución, por lo que no se pagaron los impuestos respectivos. Es decir, en la operación, no hubo pago de intereses de los hijos al padre, por lo que no se pudo cobrar el impuesto respectivo en dos años: 2016 y 2017.

Dado que Piñera Echenique y sus familiares son definidos por la Unidad de Análisis Financiero (UAF) como Personas Expuestas Políticamente (PEP), no se puede acceder a la reliquidación de impuestos definitiva cursada a Bancard Inversiones Limitada. Esto sumado a que el SII no entregó más detalles sobre la operación.

Sin embargo, una fuente reveló al medio que Bancard Inversiones Limitada, ya con Piñera como Presidente de Chile en ejercicio, pagó, vía internet, los impuestos reprochados de 2016 y 2017, lo que incluyó una condonación automática de parte de las multas e intereses.

US$542 millones que salieron de Chile

Con dudas sobre por qué el grupo empresarial no pagó los impuestos, cuánto pagó y por qué optó por aceptar una condonación de multas e intereses, se suma un nuevo antecedente: hay otras operaciones de similares características, que realizó la empresa de Piñera Echenique con las de sus hijos, y que no se sabe con exactitud si el SII las fiscalizó o no.

El Desconcierto señala que de los $68 mil millones fiscalizados por el SII, Bancard Inversiones Limitada habría traspasado además, a través de varias operaciones financieras con sociedades relacionadas en Chile y el extranjero, más de US$440 millones a las Islas Vírgenes Británicas y Luxemburgo.

En total, se trataría de unos US$542 millones que salieron de Chile hacia esos paraísos tributarios. Entre los destinos figura Inversiones Odisea.

Fideicomiso tuerto

Piñera prometió que si salía electo para un segundo mandato, realizaría dos fideicomisos: uno para sus inversiones en Chile (obligatorio) y otro para las que posee en el extranjero, de manera voluntaria. Además, dijo que su esposa, Cecilia Morel, y sus hijos harían los mismo. Sin embargo, en el caso de estos últimos, no para el extranjero.

“Se van a abstener de hacer inversiones que puedan significar cualquier asomo de conflicto de interés”, dijo Piñera Echenique cuando anunció esos fideicomisos. Al parecer, los paraísos fiscales no estaban en ese ítem.

En aquella oportunidad Piñera no explicó por qué sus hijos no lo harían en el exterior. Pero, revelados los datos contables a los que accedió El Desconcierto, el hecho de que los Piñera Morel quedaran sin fideicomiso en el extranjero parece responder a la necesidad de revisar los millonarios recursos que desde 2015, Piñera comenzó a transferirles.

Reacciones

El diputado Gabriel Ascencio  señaló por Twitter que iniciara acciones de fiscalización, comenzando por un oficio al Servicio de Impuestos Internos para que determine qué tributos se han dejado de percibir a raíz de los negocios en paraísos del clan Piñera y a la Comisión del Mercado Financiero para que audite sus negocios.

"Emplazamos a Piñera a transparentar en qué paraísos fiscales mantiene sus dineros y extender esa exigencia a sus hijos. Queda claro que los intereses de las empresas familiares del mandatario son, a fin de cuentas, lo intereses del propio Presidente", señaló.

Con esto, el clan Piñera -sostiene Ascencio-  "ahorra una gran cantidad de impuestos, los que no pagan en Chile. A mitad de año le solicité al Presidente pagar 27 años de contribuciones impagas por su casa en Caburgua. No lo hizo y mantiene su conducta de eludir impuestos".

sábado, 7 de diciembre de 2019

DEDICADO A HUEVONES DEL SPM/69

El país de los huevones    image

por Sergio Fernández Figueroa 22 septiembre, 2014      

Más allá de la Tierra de los Inocentes, entre el Mar de la Tontería y la Cordillera de la Ingenuidad, se ubica el País de los Huevones.

Confieso hidalgamente que no recuerdo el gentilicio exacto que con que se conoce a sus habitantes (si seré...). Quizás huevonistas, huevoneses, huevonenses, huevonianos, huevoncianos, huevanos o algún otro que se me escapa. ¿Quién sabe? Me comprometo a hacer memoria y a investigar el tema y comunicárselo no bien dé con la respuesta correcta. Mientras tanto, sólo porque es el que más me agrada, en este artículo usaré huevoneses.

Lo primero que llama la atención cuando uno observa a este singular país, por muy superficial que sea la observación, es la enorme desigualdad y la drástica segregación existentes. Hay dos mundos ahí, claramente definidos y separados por un ancho abismo: el de los “huevoneses avispados” ―un pequeño grupo de privilegiados que concentra toda la riqueza y el poder político y económico, y que habita en una burbuja dotada de todas las comodidades y aislada por completo del entorno―, y el de los “huevoneses pasmados” ―la inmensa mayoría de la población, que vive en condiciones infinitamente inferiores a los anteriores, y fuera de la burbuja.

Existen quienes pretenden que hay un tercer segmento, los “huevoneses intermedios”, pero éstos o son “huevoneses avispados” venidos a menos, o “huevoneses pasmados” que a duras penas asoman la cabeza por sobre el nivel de su entorno. El grueso, la enorme mayoría, encaja en los dos primeros grupos (infinitamente más en el segundo que en el primero, en todo caso).

Lo extraño del asunto es que este inmenso desnivel no le llama la atención a nadie. Los huevoneses avispados lo consideran natural, incluso de origen divino. Para ellos, el mundo funciona así, no existe otra alternativa, por lo que lo mejor para todos es dejar las cosas tal como están. La excesiva desigualdad, según esta óptica, no representa un problema y, en consecuencia, nada hay que hacer para solucionarla.

Los huevoneses pasmados, por su parte, opinan igual, de manera que nada hacen para intentar reducir el abismo. ¡Tienen la misma opinión! ¿Se da cuenta? No importa que en el resto del mundo exista un gran número de países con mucha menor desigualdad, donde los sectores más desposeídos disfrutan de un nivel de vida muy superior a aquél al que ellos pueden acceder. Eso no los motiva. Ni siquiera les llama la atención. No son capaces, en un mundo globalizado como el actual, de mirar hacia afuera y preguntarse, ¿de verdad es natural tanta desigualdad? ¿Es cierto que el asunto no tiene remedio? Son huevoneses sufridos, cierto, pero sobre todo, son huevoneses despistados y resignados.

Su grado de resignación llega a tanto, que aceptan como dogma divino que el modelo de desarrollo implantado por los huevoneses avispados, al que llaman “neoliberal”, es exitoso, pese a que ha tenido al país entre las 15 peores distribuciones del ingreso del mundo durante 40 años. Ni siquiera lo cuestionan, ¿se percata? Ni cuando hay elecciones y triunfa el bando que, supuestamente, lleva las banderas de la equidad y la justicia, el modelo es puesto en duda. Se mantiene tan campante como siempre. Es importante señalar, en todo caso, que quienes lideran la coalición triunfadora son, también, huevoneses avispados, por lo que, difícilmente, se embarcarán en modificar algo que les es por completo favorable.

El grado de admiración por el modelo llega a tanto, que los huevoneses creen sinceramente que la única alternativa que existe frente a él es la planificación centralizada de países como Corea del Norte o Cuba. Por eso, cuando alguien osa criticarlo, es inmediatamente tildado de comunista.

Lo segundo que llama la atención en este particular país, es la carencia de derechos que afecta a la gran mayoría de los huevoneses pasmados. Ya que todo se vende, para recibir educación, salud, previsión y vivienda de calidad, estas sufridas personas tienen que adquirirla. Es su única posibilidad. Deben pagarla, cosa que normalmente no pueden hacer, porque es muy cara. No sólo eso, también para acceder a algo tan básico como la justicia tienen, necesariamente, que meterse la mano al bolsillo (leyó bien; en el país de los huevones la justicia NO es un derecho, sino un bien de consumo).

¿Qué ocurre entonces en el país de los huevones con quienes (la inmensa mayoría) no disponen de recursos para adquirir educación, salud, vivienda, una buena previsión y justicia? Pues, están liquidados. En este país “especial” existe lo que se denomina “Estado subsidiario”, que es un Estado que no se preocupa de los derechos de las personas, sino que entrega subsidios, esto es ayudas económicas destinadas a los huevoneses que no disponen del dinero necesario para adquirir dichos “bienes de consumo”. Estas ayudas son, desde luego, escuetas, casi irrisorias: salud, educación, vivienda, previsión y justicia sólo precarias, apenas para salir del paso, en condiciones de calidad al menos cuestionables; y se entregan sólo a quienes, a juicio de los huevoneses avispados, cumplen con los requisitos que ellos establecen. Es así como si los huevoneses pasmados no tienen recursos para defender sus derechos judicialmente, tienen que solicitar un subsidio, y si a juicio de la instancia que los otorga no reúnen los requisitos para recibirlo, quedan indefensos. Un huevonés enfrentado a un juicio ejecutivo, por ejemplo, si no puede pagar un abogado, no tiene defensa alguna.

En el ámbito judicial, los huevoneses avispados han inventado una curiosa institución denominada “privilegio de pobreza” (no es que yo esté escribiendo imbecilidades; en ese país existe esa institución, se lo juro). ¿Se imagina? ¡Privilegio de pobreza! Cuando usted, a juicio de un juez (que es, desde luego, un huevonés avispado), se encuentra en una situación tal que no puede pagar un abogado, el Estado le asigna uno. Eso, señor mío, en el país de los huevones es un privilegio y, como tal, accesible a muy pocos “privilegiados”.

Por cierto, el hecho de que en todos los países desarrollados el Estado juegue un rol preponderante, no es un tema que suscite la atención en este especial país. Allí, a pesar de lo señalado anteriormente, existe el total convencimiento de que el ideal sería que dicho organismo no existiese.

¿Qué pasó? ¿Lo dejé impresionado? Pues hay más… mucho más. Permítame mostrarle, a modo de potpurrí, algunas de las perlas que usted puede hallar sin siquiera necesidad de buscarlas.

En las últimas elecciones presidenciales que se registraron en el país de los huevones, la candidata ganadora usó, como bandera de campaña, el combate contra la desigualdad. ¿Puede usted creer que en ninguna parte de sus programas y políticas de gobierno se menciona cuál es su dimensión ni cómo medirla? ¿Puede entender que no se plantee siquiera un objetivo al respecto? Ni uno solo. O sea, la candidata ganadora va a combatir un flagelo cuya dimensión no se considera relevante, y lo va a hacer sin tener ninguna meta hacia la cual dirigirse. ¿Cómo lo halla? El paisito, ¿ah? A ese tipo de combate, donde no se sabe contra qué se pelea ni que hay que hacer para ganar, se le denomina el “combate huevonés”.

Todos los huevoneses, tanto los avispados como los pasmados, consideran que la concentración del poder no es un problema. Están convencidos de que no tiene efecto alguno sobre la desigualdad; que no es fuente de abusos de poder ni de aprovechamientos indebidos. Los huevoneses avispados han aprovechado esta circunstancia para relajar al máximo todos los controles estatales en la materia. Lo ideal es un estado ausente, dicen.

Así, en ese dichoso país las farmacias se coluden sin inconveniente alguno, y si ello llega a comprobarse, la sanción que se les aplica es dictar charlas de ética (a ver… se coludieron para aprovecharse de los consumidores, obtuvieron cientos de millones de pesos al cobrarles sobreprecios en algo tan sensible como los remedios, y se les sanciona con charlas de ética… ¡Charlas de ética! ¿Puede usted creerlo? Estos huevoneses… no tienen remedio). Ahora, si los laboratorios farmacéuticos entregan incentivos a los médicos para que receten sus propios medicamentos, que son obviamente los más caros, no hay sanción.

Además, en el país de los huevones la usura puede ser practicada legalmente. Los bancos tienen divisiones de crédito de consumo que cobran ni le digo las tasas, y nadie dice nada. Apenas alguna voz tímida plantea que hay que limitar la tasa máxima convencional, cosa que nunca se hace ni se hará, pues no les conviene a los huevoneses avispados. En la práctica, usted puede cobrar lo que quiera impunemente, como lo prueba una empresa de crédito prendario con respaldo de oro que cobra tasas del 10% mensual (Goldenex o algo así), y opera con numerosos locales a vista y paciencia de las autoridades huevonesas.

Otra perla: en el país de los huevones usted puede entregarle de manera gratuita por 20 años a sólo 7 familias la exclusividad de la explotación pesquera, y nadie le dirá nada (gratuita y por 20 años; hágase ésa). Puede tener la certeza, además, de que todos los parlamentarios huevoneses, oficialistas y opositores, estarán de acuerdo con esa medida. Peor que eso, si llegara a filtrarse que algunos de ellos han recibido importantes pagos de parte de las empresas beneficiadas para apoyarla o hacer la vista gorda, no se iniciaría investigación alguna. Menos habría sanción. Todos lo aceptarían sin ninguna clase de cuestionamiento.

Según lo ya expuesto, ¿dudaría usted de mí si le asegurara que en el país de los huevones el lobby no está regulado y no se fiscaliza? ¿Me pondría en tela de juicio si le planteara que los aportes de dinero a las campañas eleccionarias son secretos, y que la gran mayoría de los congresistas huevoneses se niega a transparentarlos (sin que ello genere escándalo alguno, desde luego)?

Otrosí: en este interesante país los huevoneses avispados decidieron hace algunos años liquidar la educación y la salud públicas (no es buen negocio tener sistemas públicos de educación y salud de excelencia). Para ello, las desmembraron, y entregaron los pedazos resultantes a diferentes personas, con capacidades, recursos, intereses, respaldo, compromisos, conocimientos, vocaciones y afinidades disímiles, sin capacitación, con múltiples preocupaciones adicionales y muchas veces con mínimos presupuestos, todo ello sin que nadie pataleara. Como era lógico (ningún sistema público sobrevive a una agresión de tamaña magnitud), ambos sistemas colapsaron. Sin embargo, pese a sus evidentes deterioros, se mantuvieron vigentes por décadas sin modificación alguna. Peor que eso, los opositores de los responsables de semejante barbaridad, cuando estuvieron a cargo del tema no sólo no los corrigieron, sino que dedicaron a profundizarlos. Se encargaron, qué duda cabe, de mejorar el negocio. Y pretenden mantenerlo, por lo que se sabe, ya que la reforma educacional que emprendió la nueva Presidenta de los huevoneses, considera permitir que quienes hacen negocio inmobiliario con sus establecimientos al día de hoy, con recursos públicos para más remate, puedan seguir haciéndolo sin inconvenientes en el futuro.

¿Y qué ocurre con los parlamentarios en el país de los huevones? Pues, tienen carta blanca. Pueden cometer variados tipos de ilícitos (conducir a exceso de velocidad, intentar amedrentar a la policía, enviar cartas personales con recursos públicos, hacer mal uso de los recursos que se les entregan para fines específicos, contratar como asesores a familiares cercanos o a correligionarios políticos, intentar darle el carácter de laboral a accidentes que evidentemente no lo tienen, etc.) y no recibirán sanción alguna. Pueden ser sometidos a procesos y condenados como autores de delitos (mal uso de fondos públicos, por ejemplo), y continuar ejerciendo como si nada. Pueden ser reelectos, incluso. Pueden obviar olímpicamente cualquier tipo de control orientado a averiguar si son o no drogadictos. Pueden faltar a todas las sesiones de sus respectivas cámaras si quieren, y ni siquiera perderán la dieta. Pueden asignarse a sí mismos los reajustes que deseen, sin control alguno. Incluso, asignarse dietas escandalosas, que más que duplican lo que ganaban hasta el momento del reajuste. Pueden hacer lo que quieran y nadie, ningún huevonés, dirá ni hará nada. Y tenga la certeza que tales irregularidades no figurarán en las campañas políticas, que ningún adversario las usará en contra de los infractores (por eso del techo de vidrio, imagino) y que éstos serán, casi con seguridad, reelectos.

Ahora, uno pensaría que en semejantes circunstancias la Presidenta electa procuraría tomar medidas que contribuyeran a mejorar el deplorable escenario planteado. Pues no. No sólo no tomó ninguna, sino que envió un proyecto sin justificación alguna que pretende ¡aumentar el número de parlamentarios! ¡Qué quiere que le diga! ¡Exijo una explicación!, como dice una caricatura muy popular en el mencionado país. Ahora, aquí hay una guinda formidable para la torta. La mandataria aseguró que, pese a las cuantiosas dietas y asignaciones de los nuevos parlamentarios y pese a las ingentes inversiones que deberán desarrollarse para acogerlos en sus funciones, la caja fiscal no tendrá desembolsos adicionales a los actuales. Leyó bien: todo el nuevo gasto y la mayor inversión necesarios, no le costarán ni un peso adicional al erario nacional. ¿Y qué cree usted que ocurrió? ¡Los huevoneses lo aceptaron! ¡Lo aceptaron! ¿Se da cuenta? Nadie lo cuestionó. Todos lo tomaron como si fuese lo más natural del mundo. Sólo un huevonés, de los pasmados, puede tragarse una rueda de carreta tan grande.

Termino mostrándole una joya tributaria huevonesa. En el país de los huevones, todas las empresas (chicas, medianas y grandes) son subsidiadas por el Estado, quien les regala la totalidad de los servicios públicos que consumen (iluminación, seguridad, urbanismo y vialidad públicas; una completa normativa civil, laboral, comercial y penal sin cuya existencia no podrían elaborar ni siquiera un contrato; un sistema judicial y una policía que les permite exigir el cumplimiento de los contratos; una sociedad en marcha que les permite operar, desarrollarse y crecer; etc.). Las empresas huevonesas no le reembolsan ni un peso al Estado por dichos servicios, porque los impuestos que pagan no son de beneficio fiscal, sino meros anticipos de los tributos personales de los empresarios. En todos los países desarrollados, las empresas pagan por los servicios públicos que consumen. En el país de los huevones, no. Sin embargo, nadie dice nada. Todos lo consideran normal. Es más, muchos defienden a brazo partido tal beneficio.

Ahora, la excusa que utilizan los huevoneses avispados para justificar tamaña barbaridad, ésa sí que es huevonesa extrema: la doble tributación. Hay que ser demasiado huevonés para tragarse una tontera semejante. Tal como el misterio de la Santísima Trinidad, tres personas distintas y un mismo Dios, podríamos llamar a éste el “misterio del duplo huevonés”: dos personas distintas y una misma renta.

La verdad, estimado lector, es que son muchas más las increíbles situaciones que se dan en ese país tan especial. Demasiadas como para reseñarlas en el menguado espacio de un artículo. Dan, de hecho, para escribir un libro. No obstante, la muestra expuesta puede, debiera incluso, servir como ejemplo. No vaya a ser que en nuestro país se tomen decisiones o se cometan omisiones similares. Tengamos cuidado. Hay que hacer todo lo posible para evitar que se nos endilgue el gentilicio aquél (huevonista, huevónico, huevonense, huevano… ¿cuál será el correcto? La duda me corroe) que aún no he sido capaz de traer de vuelta a mi memoria.

martes, 3 de diciembre de 2019

SEMINARIO PONTIFICIO MENOR, LAS CONDES, MI VILLA SUR, EL MAPU.

Oportunismo o Cinismo?

abril 9, 2019      https://pagina19.cl/

clip_image001

Guillermo Williamson Castro, Doctor en Educación y Académico Universidad de La Frontera. Dirigente nacional de la Federación de Asociaciones de Académicos de Universidades del Estado de Chile-FAUECH

El inicio de año ha sido rico en debates educacionales secundarios y poco relevantes, pero expresivos del pensamiento educacional del gobierno, la oposición y la sociedad. Un tema ha sido el de la integración de hijos de sectores populares en colegios de hijos de sectores pudientes: la conocida Ley “Machuca”, siguiendo esa costumbre tan chilena de estigmatizar o nombrar las leyes y a los sujetos según sustantivos nominativos: ahora es una película la que otorga el nombre a esta discusión.

Ante la Ley de Admisión Justa que propone el gobierno en su contra-reforma educacional la oposición ex-nueva mayoría propone incluir un 30% de jóvenes de sectores populares en colegios privados. Acción y reacción sin mucho sentido ni posibilidad real, con toques de oportunismo populista, con la agresiva respuesta de la Ministra a la de Lavín.

La idea de que hijos sectores subordinados populares asistan a clases en colegios de sectores dominantes abastados, no es nueva: comenzó en los años 60. Cuando el Alcalde Lavín mostró el primer niño de una población de Las Condes que ingresó este año (de hecho lo hizo un día después del inicio de clases) fue en el Colegio Seminario Pontificio Menor, dependiente del obispado de Santiago, el primero que inició estas experiencias –fracasadas todas- en la década de los 60, pero en otro espíritu. Veamos que ha pasado.

1966-69 (aprox). El colegio Seminario Pontificio Menor de Santiago, cuya máxima autoridad era el Cardenal Raúl Silva Henríquez, inicia una experiencia escolar de integración de niños de sectores poblacionales del sur de Santiago (de la Villa Sur, trasladados en buses especiales). Su espíritu era una consecuencia del aggiornamento de la Iglesia Católica iniciada por el Concilio Vaticano II y del genuino interés del Movimiento Familiar Cristiano (MFC) de integrar a sus miembros, teniendo como contexto político el primer gobierno demócrata cristiano del llamado tercer mundo. Se trataba de abrir la Iglesia al mundo. La educación católica, separada entre la educación de las élites y la de los pobres, unos para mandar y otros para obedecer (lo que ya había adelantado Marx un siglo antes) respondía a la “vieja Iglesia”, ahora se trataba de seguir formando a la élite –sin suprimir el carácter privado de la educación- pero con sentido social, en conocimiento y diálogo con los pobres a los que invitaba a compartir la mesa de la cultura dominante. Su interés era abrirse al mundo desde la Doctrina Social de la Iglesia, en el marco de los años 60 y que miembros de un movimiento católico dieran testimonio de ello. Los estudiantes dejaron el colegio pocos años después, la distancia geográfica entre Las Condes y la Villa Sur era grande, pero más grande la dificultad física y social de la convivencia cotidiana.

1970.-Otros colegios de la élite santiaguina, en el contexto de la Unidad Popular, primer gobierno encabezado por un marxista que llegaba democráticamente al poder ejecutivo, se colocan en posturas “más de izquierda” imbuidos por la mayor radicalización del pensamiento católico, crítico del reformismo de los 60: los cristianos por el socialismo, los sacerdotes de los 80, el cristianismo popular de base, la Parroquia Universitaria, influyen sustancialmente en el pensamiento católico de formadores de la élite que profundizan el compromiso con los pobres superando el reformismo de la doctrina social en la relación de clases. El compromiso de estudiantes jóvenes, profesores y religiosos de esa élite, no puede desconocerse ni quitarles valor a sus aportes a las manifestaciones de la resistencia contra la dictadura como el MAPU, el MIR, la Izquierda Cristiana, Organizaciones Sociales, las Vicarías. Su interés revolucionario era quebrar el clasismo de la élite burguesa católica y formarla en un compromiso transformador de la sociedad chilena. Los colegios vivieron intensa y generosamente estas experiencias, en las cuales también, no dejaba de haber un cierto sentido de culpa y autocrítica social por la posición privilegiada en la sociedad. La conclusión no fue buena: el golpe la anuló, pero la cuestión central la plantea de modo dramático –como es el final de casi todas las experiencias históricas, basadas sólo en la voluntad, que van contra la tendencia de la historia hegemónica- el final de la película que da nombre a la propuesta de ley: en el momento de optar, es el origen de clase, los privilegios, su falta o su deseo, la cultura que da identidad y sentido a la vida, los que deciden los actos del sujeto, por muy generosos que sean en su espíritu.

2019.- Surgen tres propuestas y una respuesta en torno al tema. Ante el proyecto contra-reformista de “Admisión Justa”, surgen las siguientes propuestas, todas populistas, pues no hay interés político ni posibilidad real de implementación:

1) Ley Machuca: parlamentarias/os de la ex nueva mayoría proponen el ingreso gratuito y obligatorio de un 30% de estudiantes en los colegios privados.

2) Ley Machuca Liberal: Evópolis propone la integración en los colegios privados que quieran, con subvención especial.

3) Ley Machuca de Lavín: integración como “señal” político-social (una consigna sin interés en que se institucionalice), sin pago al colegio, con apoyo a los alumnos en recursos escolares.

La cuestión es integrar a los hijos de los pobres a los colegios de una élite que ya no tiene la preocupación social y espiritual, religiosa y eclesial, de los sesenta o política de los inicios de los setenta, sino educarse para surgir en el competitivo mundo neoliberal.

La Ministra responde a todas las propuestas en la que le hace duramente a Lavín: en vez de colocar el foco en la integración ¿por qué no mejorar las escuelas municipales para que los privados se cambien al sistema público? La falacia cínica de esta crítica es enorme: la ministra sabe que nadie va a cambiar los colegios privados por los municipales pues en los primeros es donde se relacionan las familias de la élite, se construyen las redes sociales necesarias para los futuros gerentes y empresarios, se constituyen las familias que unen amores sinceros con intereses de negocios, se difunde la ideología hegemónica que debe empapar no sólo a su clase, categoría, grupo, iglesia o movimiento de iglesia, sino a toda la sociedad para la cual están preparándose para dirigirla. No hay interés efectivo en vincularse con el otro, por ello se han instalado mayoritariamente sobre la cota 1.000, con exámenes de selección desde el nivel de parvularia, con exigencias religiosas o sexistas, con altos valores de matrículas. Los colegios privados se han opuesto rotundamente pero con bajo perfil a estas propuestas pues saben que no pasará.

La Ley Machuca, sus propuestas y debates expresan lo más cínico de la política, en el sentido original de la palabra y del fracaso del sistema educacional chileno. La oposición coloca en jaque al gobierno y muestra la profunda limitación de integración de clases que tiene el proyecto de Admisión Justa: mantiene la segregación. La UDI y Evópolis cuando tratan de anular a la oposición al apropiarse de su idea original, le elimina su sentido social y justo  –oportunista aunque políticamente desvela el clasismo del sistema educativo actual-, manifiestan diferencias en relación al dinero (sólo respecto de si será o no con subvención), al volumen (uno o dos chicos, no el 30% de la matrícula), a la invisibilidad discursiva de pensar que el mundo popular pueda influir en la cultura de la élite, pero no en impedir el mestizaje cultural de clases, la igualdad de derechos, el diálogo horizontal. Lamentable, seguimos en debates interesantes pero no sustantivos ni sustanciosos.